Biografía
Mabelé fue un grupo español de música católica contemporánea nacido con el deseo de poner la música al servicio de la evangelización y de la vida de la Iglesia. Aunque su trayectoria discográfica fue breve, el proyecto dejó una propuesta musical fresca y profundamente esperanzadora, centrada en la alegría de la fe, la fraternidad y el compromiso cristiano.
Sus integrantes procedían de una larga experiencia en coros, grupos parroquiales y animación litúrgica. Cuando decidieron unirse como banda, no buscaban iniciar una carrera musical profesional, sino compartir las canciones que habían ido naciendo a lo largo de los años y ofrecerlas como un instrumento para la oración y la evangelización.
El significado de su nombre
El nombre Mabelé procede del lingala, una de las lenguas oficiales de la República Democrática del Congo, y puede traducirse como «tierra fecunda» o «seno materno».
La elección de este nombre resume bien la identidad del grupo. Para sus integrantes, la música debía convertirse en un lugar donde la vida pudiera germinar y crecer, una tierra fértil donde la Palabra de Dios encontrara acogida y produjera fruto en quienes la escuchaban.
Esta imagen de la fecundidad atraviesa toda su propuesta artística y espiritual.
Origen del grupo
Aunque el nacimiento oficial de Mabelé se produjo hacia 2015, sus miembros acumulaban una larga experiencia previa en la música católica.
El grupo estaba formado por:
- María Luisa Rodríguez, voz principal y guitarra acústica.
- Marta Lechuga, percusión.
- Alfredo Torres, guitarra eléctrica.
- Enrique J. Ruiz, guitarra rítmica.
- Miguel Ángel Amaro, bajo.
Cada uno aportó su experiencia musical y pastoral para construir un proyecto basado en el trabajo comunitario, la amistad y el servicio a la Iglesia.
Una música para anunciar la alegría del Evangelio
Desde sus comienzos, Mabelé expresó con claridad cuál era su objetivo:
«Solo pretendemos servir a la Iglesia desde la música.»
Lejos de buscar protagonismo, entendían sus canciones como una herramienta para ayudar a rezar, celebrar la fe y recordar que todos los bautizados están llamados a construir el Reino de Dios.
Sus composiciones hablan de esperanza, fraternidad, compromiso, alegría, misericordia y confianza en Dios, utilizando un lenguaje cercano y accesible que facilita su uso tanto en conciertos como en encuentros pastorales y celebraciones.
Primer trabajo discográfico
En 2017 publicaron su primer EP, compuesto por cinco canciones.
El trabajo fue producido con la colaboración del músico José Ibáñez, cuya experiencia contribuyó a dar forma al sonido del grupo.
Con motivo de su publicación, Mabelé explicaba que aquel disco era fruto del trabajo compartido y de la ayuda de numerosos músicos y amigos, manifestando su deseo de que las canciones sirvieran para animar a otros cristianos a vivir con alegría su vocación.
El EP estuvo disponible tanto en formato físico como en las principales plataformas digitales.
Estilo musical
La propuesta musical de Mabelé se mueve dentro del pop-rock acústico de inspiración cristiana.
Sus canciones combinan melodías sencillas con letras profundamente catequéticas y orantes, buscando siempre transmitir optimismo, cercanía y esperanza.
El grupo concedía especial importancia al mensaje, entendiendo que la calidad musical debía estar siempre al servicio de la evangelización y nunca convertirse en un fin en sí misma.
Situación del grupo
Tras la publicación de su primer trabajo discográfico y varias actuaciones en encuentros y celebraciones eclesiales, la actividad pública de Mabelé fue disminuyendo progresivamente.
Hasta la fecha no consta un anuncio oficial de disolución, aunque tampoco se han localizado nuevos lanzamientos, conciertos o actividad pública continuada en los últimos años. Todo indica que el proyecto permanece inactivo, o al menos sin actividad musical pública conocida.
Legado
Aunque su recorrido fue relativamente breve, Mabelé representa una de las muchas iniciativas surgidas en la Iglesia española durante la segunda década del siglo XXI para renovar la música católica desde la sencillez, el trabajo comunitario y la alegría del Evangelio.
Su único trabajo discográfico permanece como testimonio de un grupo que entendió la música no como un fin en sí mismo, sino como un servicio a la comunidad cristiana.
Con una propuesta cercana, luminosa y profundamente eclesial, Mabelé dejó una pequeña pero valiosa aportación al panorama de la música católica contemporánea en España.
